Hace 10 años, cuando la lucha libre alcanzó alturas insospechadas, varios rompehuesos brillaron con luz propia, uno de ellos fue el DANDY quien en los primeros años de los noventa fue de los consentidos de la afición del arte del Gotch. Hoy ROBERTO GUTIÉRREZ FRÍAS se encuentra en México en espera que se le renueve su contrato con la WCW, empresa en la cual ha trabajado en los dos últimos años. Mientras eso sucede, está luchando por fechas en algunas empresas capitalinas como MAX PROAD.

Sus inicios

«Mi señor padre Refugio Gutiérrez Pérez era muy estricto con todos sus hijos, recuerdo que veía las luchas por televisión, pero mi papá me lo prohibía, así que le bajaba el volumen y aunque sea las imágenes veía. Un día fue a jugar frontón con unos amigos, cuando de pronto la pelota se fue a un cuarto, ahí estaban entrenando lucha libre varios muchachos, entre ellos: MOGUR, GRAN MARKUS, JAVIER CRUZ y GUERRERO SAMURAY. Pedí permiso para entrenar y me dijeron que sí, por lo que, desde ese tiempo, hace 25 años no he dejado de estar en un ring, y esta estancia haya iniciado de manera accidental».

«Estuve entrenando bajo la estricta mirada del «DIABLO» VELASCO y PEDRO ANGUIANO durante más de cinco años, hasta que debuté profesionalmente el 17 de agosto de 1981. O sea que recién acabo de cumplir 19 años de estar en este deporte, aunque ni yo mismo me lo imagino, debuté enmascarado como el DANDY, sólo recuerdo que era una tapa sencilla, sin muchos diseños, por fortuna esta aventura duró sólo dos meses, ya que un día me presenté en la Arena Coliseo de Guadalajara. Antes de subir al ring me presenté con el promotor RAY PLATA y me dijo:

—Ponte la máscara.
Me miró y me dijo:
—Ahora quítatela.
—Me volvió a mirar y solo agregó:
—Tú no necesitas máscara, así que la perdí en el escritorio».

«Fueron muy duros los primeros tiempos de mi profesión, en ese tiempo era duro sobresalir, pues la lucha era más a ras de lona, había que demostrar capacidad, calidad, talento, mucho amor al arte, pero sobre todo «amígdalas», esto lo tuve presente ya que hubo muchos compañeros que claudicaron».

«Llegué a la capital en 1982, quien me ayudó en esta aventura fue MOCHO COTA. Mi debut fue en Cuernavaca, ahora no era sólo un luchador local, sino a nivel nacional, claro que era una empresa más dura, la competencia era cerrada, era difícil estar lejos de casa tener un nuevo lugar donde vivir, no tener a veces qué comer, los duros entrenamientos y los rivales de más calidad como: DARDO AGUILAR, ESCALIBUR, el AS, ELECTRO, INVASOR, LOVERMAN, la FIERA y el MÓDULO, al que le gané la máscara».

«Hubo dos momentos decisivos, en los que pensé en dejar todo y retornar a mi casa, la primera vez fue Arturo Casco —la FIERA— quien me dio ánimos para seguir. La segunda fue en 1990 cuando falleció mi padre, recuerdo que fue el 31 de diciembre y un día después tenía que partir por primera vez a Japón, ahí fue el «Patrón» Bonales quien me dio ánimos y me dijo: «Esto tiene que continuar, tiene que seguir y no porque te quedes vas a revivir a tu padre», así que decidí partir hacia el Lejano Oriente, ese fue el momento más difícil de mi vida, así que mejor pasamos a otro cosa».

«Nunca me he sentido estrella, ya que nunca terminas de aprender, esto es como una guitarra, entre más le buscas y le rascas más sonidos salen. En esta carrera nada es gratis ya que se necesita más que una cara bonita para ser luchador, se necesita amarla, quererla, respetarla y serle fiel, acuérdate que «lucha» es nombre de mujer, por lo tanto, es muy celosa y si no le cumples, o la dejas, o te deja. Por último, vaya un saludo para todo el público y que no se olviden del DANDY ya que me gustaría regresar a las Arenas México y Coliseo donde fueron mis mejores triunfos».

La distinción de la elegancia

Su nombre: ¡El Dandy!, no es una casualidad. Él es todo un esteta de los cuadriláteros, con lo que quiere significar la elegancia y dedicación en cada lance. Eso todos lo sabemos, pero para Roberto Gutiérrez, la etapa actual contiene mucha importancia, porque después de varios años ha venido haciendo una campaña continua en su propio país.

Promo Azteca y USA

Recordemos que a raíz de la abrupta desaparición de la empresa luchística de Televisión Azteca, Promo Azteca, unos 50 gladiadores quedaron volando sin trabajo. La mayoría de las estrellas pudieron reintegrarse positivamente a la Arena México, tal fue el caso de los Hermanos Dinamita, Pierroth Jr., Fuerza Guerrera, Blue Panther, Black Warrior, Tinieblas Jr., Fishman, Lizmark Jr. y muchos otros, además de los tres Villanos. Aparte varios de los ex aztequistas y promelistas lograron magníficas oportunidades de contratación y desarrollo en los Estados unidos, principalmente los tijuanenses.

Buen año en México

2001 está resultando el año del regreso positivo del Dandy, que ha venido desarrollando una campaña bastante buena en su propio país y de manera independiente, es decir, no depende de ninguna empresa. Él se contrata de manera libre con quien más le conviene. Lógicamente que el público de la Arena México lo extraña, aunque tampoco es nada descabellado el retorno a los grandes locales coliseínos. El Dandy y su elegancia van a todas partes.

Estas entrevistas se publicaron en BOX Y LUCHA en las ediciones 2472 y 2513, en los años 2000 y 2001.