La Parka, en el hospital Santa María, de Zamora, Michoacán.

Al medio día del 9 de abril de 2007, un rumor empezó a circular por internet: La Parka había sufrido un accidente automovilístico cuando se dirigía de Morelia a Guadalajara. Horas más tarde, la noticia se confirmó. BOX Y LUCHA se trasladó hasta la ciudad de Zamora, Michoacán, donde, en el hospital Santa María, el luchador era atendido. De buen humor, aunque con varios golpes en el cuerpo y un hombro inmovilizado, el cuatro veces ganador del Premio Televisa Deportes nos concedió una entrevista:

«Había luchado en Morelia y me dirigía a Guadalajara, a pasar las vacaciones con mi familia. Todo estaba bien, pero una de las llantas de la camioneta estalló. Obviamente perdí el control del vehículo. Cuando vi que era inminente el impacto, grité ‘¡ayúdame, Dios mío!’ No supe más por un rato. Cuando desperté, estaba volteado de cabeza, y colgando porque traía puesto el cinturón de seguridad. Todo me dolía, pero más mi hombro izquierdo. Como pude, saqué una mano por la ventanilla y la movía para ver si alguien me ayudaba. Sentí mucho miedo porque me empezó a llegar un olor a gasolina. Yo sólo deseaba que no hubiera una explosión. Imagínense, salvarse de la volcadura para morir quemado. Empecé a rezar un Padrenuestro, y en eso, que llega mi ángel guardián. Se llama Melesio y fue el primero en auxiliarme. Me dijo que me calmara, que todo iba a salir bien, y llamó a los paramédicos. Tuvo el gran gesto de recoger mis pertenencias, que habían quedado esparcidas por la carretera”.

«Cuando llegó el cuerpo de rescate, Melesio no se fue, se quedó a ayudar. Él dobló una parte de la puerta de la camioneta para que me pudieran sacar. Fue un gran gesto”.

La camioneta quedó inservible.

«Viendo lo aparatoso del percance, en realidad no me pasó mayor cosa. El golpe más delicado lo tengo en el hombro izquierdo. Los doctores me han dicho que necesito una pequeña cirugía. Todo indica que estaré fuera de la lucha libre máximo un mes, así que, como podrán ver, me salió barato”.

«Cuando todavía estaba dentro de la camioneta, hubo un momento en que sentí un dolor muy fuerte en la pierna. Lo primero que se me vino a la cabeza es que quizá ya no podría volver a luchar, pero afortunada-mente fue una falsa alarma”.

«Tengo la intención de hacerme la operación en la Ciudad de México, pero en cuanto me den alta de aquí, lo primero que haré será perderme un día por ahí, necesito un espacio para reflexionar sobre lo que ha pasado. A la afición, sólo le puedo agradecer su apoyo. Hasta esta cama del hospital me han llegado sus oraciones. Gracias a ellos soy lo que soy. Espero estar bien muy pronto para poder responderles como les gusta, arriba de un ring. La Parka le pertenece al público, ellos me han llevado hasta donde estoy. Les mando un abrazo, y mi sincero agradecimiento por preocuparse por mí. Los quiero mucho».

«Soy la muerte más viva del mundo»: La Parka

Melesio Andrade, ángel guardián de La Parka

Cuando llegamos al hospital Santa María, en Zamora, Michoacán (10 de abril), encontramos a La Parka conversando animadamente con una persona. Al advertir nuestra presencia, el luchador de inmediato nos presentó a su acompañante. Le llamó «mi ángel de la guarda». Su nombre es Melesio Andrade, y fue el primero en auxiliar al popular gladiador. Amablemente, este buen samaritano nos contó sobre el accidente:

«Me llamaron porque había un coche volteado en el kilómetro 378 de la autopista Guadalajara-México. Como trabajo una grúa, me dirigí al lugar. Cuando llegué, vi la camioneta volteada y que adentro había alguien quejándose. Lo intenté tranquilizar hasta que llegaran los paramédicos. Empecé a recoger sus cosas que estaban regadas por la carretera. Tuve que quitarle un par de radiolocalizadores a un trailero que se ya se los quería llevar. Mientras recogía lo que estaba tirado, se me hizo extraño encontrar una máscara. Ya fue cuando entre todo el relajo, el accidentado me dijo que era La Parka”.

La Parka, el consentido de las enfermeras.

«Me da mucho gusto haberlo ayudado. Nunca pensé conocer a alguien famoso en estas circunstancias. Por mi trabajo, he participado en varios rescates, pero es la primera vez que alguien que ayudo me da las gracias, y mira, resultó ser La Parka».

Esta entrevista se publicó en la edición 2814 de BOX Y LUCHA, abril 2007.