Allá por el año de 1964, surgió en los encordados un gladiador llamado Pato Soria. Fue un extraordinario gladiador que alternó con las máximas figuras del encordado. Luchó por espacio de 10 años, pues lamentablemente se retiró debido a un accidente. Para el señor Rubén Soria —su nombre real— la lucha libre sigue siendo un deporte lleno de emociones y el ver a su hijo Shocker gozando de un excelente lugar lo llena todavía más de emoción.

En un viaje de visita a esta ciudad tuvimos el gusto de platicar con él, para que nos contara que piensa de la lucha actual y, desde luego, de su hijo el 1000% guapo.

«Hoy por hoy los luchadores son verdaderos atletas, cuando yo luchaba apenas comenzábamos la lucha aérea con el Apolo Curiel, Ulises, Rayo de Jalisco, en fin, nuestra lucha era más recia, cuerpo a cuerpo, pero te soy sincero: me fascina la lucha actual. Todo tiene que cambiar y la lucha no se ha quedado atrás, la gente en un 90% es quien exige que la lucha vaya cambiando porque te exigen más rendimiento y el otro 10 por ciento es de los luchadores porque tienen que demostrar que pueden salir adelante. Hoy la verdad es que la competencia está muy dura, antes no era así, pero yo estoy totalmente de acuerdo en que el arte de Gotch brilla con luz propia».

«Mi hijo me enorgullece al 1000%»

«Soy un hombre eternamente agradecido con la lucha libre, con el público, tengo la satisfacción de poder decir que mi trabajo le agradaba al respetable, económicamente hablando te puedo decir que me ayudó mucho, aparte uno se hace popular con los amigos, así que te puedo decir que la lucha libre no me dejó sinsabores, para mí fue una bonita carrera de la cual digo si volviera a nacer volvería a ser luchador. Otra satisfacción enorme que me dejó es poder ver a mi hijo ya realizado como un profesional, la verdad esto me enorgullece al máximo».

«Me llena de orgullo pertenecer a una familia tan hermosa como lo es la de los luchadores, todos mis amigos como el Güero Rangel, el Doctor Morales, Magadán, en serio, estoy bastante agradecido con todo y lo más importantes es que vivo, tengo 60 años y puedo ver realizado a mi hijo. Lo único que les puedo decir es: muchas gracias a BOX Y LUCHA, siempre estoy a sus órdenes y desde estas líneas un saludo a todos los lectores».

«Primero que nada, quiero mandar un saludo a todos los lectores de BOX Y LUCHA, estoy en México de manera permanente, la gente no se da cuenta, pero casi siempre estoy al lado de mi hijo, Shocker, sobre todo cuando tiene eventos importantes o anda un poco deprimido; me habla a Guadalajara y aquí estoy»; esto comentó El Pato Soria sobre su relación con El 1000% Guapo. Añadió: «Nuestra comunicación es constante ya que, cuando no estoy a su lado, nos hablamos cuatro o cinco veces a la semana.

Ahora mismo está un poco deprimido y por eso aquí ando. Me pueden ver en los entrenamientos, en las funciones acompañándolo como su padre, como su amigo, como su manager y como todo. Tengo 20 días de estar en el DF, pero sólo fui de vacaciones a Guadalajara y ya estoy de vuelta. Shocker inició en la lucha desde los 13 años; una anécdota bonita es que tuvo su primer encuentro con El Santo, recuerdo que estábamos en el vestidor del Coliseo de Monterrey cuando llegó Ciclón Veloz y le dijo a mi hijo que fuera y le diera una patada al Santo, y se la dio, ahí empezó su carrera de luchador. Shocker fue campeón de lucha olímpica.

«Tengo la fortuna de estar con Jair; doy gracias porque ahora es un hombre disciplinado y cariñoso, aunque a veces tenemos riñas, como todos los buenos amigos, pero existe un respeto muy grande. Siempre le he pedido que tenga respeto para todos sus compañeros y la gente que lo rodea. Antes que debutara como profesional le comenté que éste era un deporte difícil, y si a ti te pagan por dar un espectáculo siempre se debe dar el 1000 %, de ahí le viene lo de 1000 % Guapo, y 1000 % profesional.

Shocker aprendió a ser humilde, mi esposa fue una cantante famosa y nunca se le subió la fama; cuando mi hijo ha estado arriba siempre le digo que se ubique y que tenga respeto para todos. Yo nunca le dije que entrenara lucha libre, todo fue idea de él, estudió en Estados Unidos y todos los niños deben elegir un deporte para practicarlo, y eligió la lucha olímpica, siempre fue un alumno distinguido y como fui campeón olímpico, le enseñé muchas cosas. Pero lo más importante que él tiene como luchador es que es feliz arriba del ring y eso toda la gente lo nota.

«Por eso gusta su trabajo, por el carisma; bien pudo ser un buen abogado, ingeniero o cualquier profesión. Cuando empezó, entrenábamos de tres a cinco horas todos los días. Siempre le dije que se preparara bien para que entregara el mejor rendimiento. En una ocasión se quejó con su mamá y le dijo que yo lo quería matar entrenando, y mi esposa le respondió: «¿Quieres ser una estrella o quieres pasar desapercibido?» Terminaba el entrenamiento con El Diablo Velasco y Shocker y yo nos quedábamos dos horas más a entrenar para pulirlo. Le enseñé desde cómo comportarse en el vestidor con sus compañeros, salir para atender a los aficionados y motivarse antes de luchar.

Por eso Shocker es un luchador completo. Gracias por esta entrevista y saludos para todos».

Rubén Pato Soria murió a los 75 años de edad víctima de cáncer, en diciembre de 2017.

Descanse en paz.

Estas entrevistas se publicaron en BOX Y LUCHA ediciones 2583 de 2002 y 2867 de 2008.