Felino, uno de los gladiadores más reconocidos y queridos del público señala que su error más grande en lo que va de su carrera luchística fue haber incursionado en Triple «A», empresa de la que explica, «el elenco, escasamente en un 20 por ciento son luchadores que conocen las bases de este deporte».

Alejado algún tiempo de los encordados manifiesta que no se presenta una nueva etapa en su vida deportiva, sino que es la etapa conocida de todos y espera retomar el lugar que siempre ha tenido en la Empresa Mexicana de Lucha Libre.

Como todo un profesional, antepone la humildad, y afirma que sabe que nada es fácil, por lo que advierte que la competencia es buena y espera sobre todo mostrar al público el por qué Felino ha ocupado los lugares estelares dentro del mundo de la lucha, luego del pequeño receso que tuvo.

Un tanto pasado de kilos, reconoció que en la labor que realiza fuera de toda actividad física, le produjo un sobrepeso, aunque se manifestó seguro de poder recuperar su figura, ya que la estética influye en la moral y en el ánimo del luchador.

Sin embargo, asegura que ha tenido un lugar reservado dentro de la empresa, porque enfatiza: «Felino prácticamente nunca se fue y la gente lo sigue apoyando, pero considero que para el público aficionado siempre ha sido un placer entregarse al 100% y no me va a costar trabajo volver a recuperar mi nivel y mi sitio en ese deporte».

Las «llantitas», abunda, lo obligan en un 200% a entregarse al trabajo, puesto que añadió «sí repercutió mi salida, porque no es lo mismo luchar cinco veces a la semana, que trabajar dos en el mismo lapso». Y es que añade que, luego del sobrepeso, ha bajado alrededor de 5 kilos y medio en dos meses y medio que regresó a trabajar en la Empresa».

El luchador técnico, manifestó que en son de broma, el público le ha gritado que cuántas hamburguesas se comió, a lo que arguyó que esto lo ha motivado más por lo que espera bajar otros cuatro kilos en un mes para que vuelva a ser el que todo mundo conoció al llegar a los mejores momentos de su carrera».

Los logros más recientes de Felino es haber participado el año pasado en la New Japan, y presentarse nuevamente en Japón será otro de los objetivos de Felino, sólo falta que la Empresa Mexicana de Lucha Libre lo determine, porque afirma «los directivos no ponen trabas a la gente que quiere superarse».

—¿Has pensado cambiar de empresa en algún momento?

«Creo que si alguna vez lo hice fue el peor error de mi vida lamentablemente las cosas se dieron así, pero, quiero reiterarlo, fue el peor error que cometí en mi vida luchística, haberme cambiado de empresa y me estoy refiriendo a Triple A”.

¿Fue del todo una mala experiencia?

«Sí, cosa que espero en Dios no vuelva a repetirse jamás de los jamases».

—¿Cómo puedes evaluar la labor de dicha organización?

«Afortunadamente me encontré con buenísimos luchadores, magníficos luchadores, pero también con malísimos luchadores. Hay magníficos y malísimos luchadores, no quiero mencionar nombres por no herir susceptibilidades, pero la cuestión administrativa en esa empresa es la que tiene la sartén por el mango y ellos son los amos y señores de la lucha arriba y abajo».

—Dentro de lo bueno y lo malo, ¿cuál es el porcentaje de luchadores que podrían valer la pena?

«Estamos hablando del escaso 20% de luchadores que pueden ser buenos, que hacen lucha y hacen espectáculo y que trabajan para una empresa controvertida».

—¿Con esto hablas de capacidad del luchador?

«Sí, y sólo un 20% la tienen».

Hoy, la meta de Felino quien ha luchado para siete diferentes empresas en Japón es recobrar la confianza con el público, del que dijo ha sentido el rechazo, —pero inquiere—, «espero me acepten tal y como soy y le pido una disculpa al público conocedor porque aquí se cometen errores y les digo una vez más que el «peor error de mi vida es haber ingresado a Triple A».

Esta entrevista se publicó en la revista BOX Y LUCHA edición 2457, en mayo de 2000.