Promotora luchistica y de espectáculos, dueña además de la Arena Azteca Budokan, sitio que comenzara a construirse de la mano de su esposo El Acorazado Moreno, para ofrecer un lugar digno para la práctica y exhibición de la lucha libre mexicana en la zona de Netzahualcoyotl.

Un local que en la actualidad, ha sido reconocido a nivel mundial y el cuál, no fue nada fácil el poder construirlo, pues fue un largo tiempo el que la pareja tuvo que tomar para ir colocando cada piedra para transformar su sueño en realidad, principalmente para ella, ya que mientras que su esposo se encargaba de preparar a las nuevas generaciones luchisticas, ella tenía que encargarse de la parte administrativa, como los permisos y diversos trámites que permitieran al lugar funcionar sin contratiempos y que por diversas circunstancias, provocaban situaciones muy incómodas como hasta tener que visitar la cárcel por una cuestión administrativa de la que afortunadamente, con el paso del tiempo, solamente quedó como una mala experiencia.

Visitar la Arena Azteca Budokan era, además de poder disfrutar de una buena función luchistica, un espectáculo, de poder ir a entrenar, encontrarse con esa sonrisa honesta y ese saludo fraternal con el que la Señora Esther recibía a cada visitante. La costumbre de Rossy Moreno, de “adoptar” hijos luchisticos, fue un hermoso detalle heredado de su madre, ya que la señora Esther, a cada persona, cuando se retiraba de su local, le pedía que se fuera con cuidado, que llegara con bien a su domicilio y que regresara pronto.

Algo queda claro, hoy que ha fallecido la Señora Esther León, muchos lo han lamentado demasiado porque a pesar de no haber sido una luchadora, sí fue pieza importante para la promoción luchistica de este país y queda claro, que el próximo aniversario de la Arena Azteca Budokan, no será el mismo sin su presencia física.

Box y Lucha se une a la pena que embarga a la familia Moreno León, por esta irreparable pérdida. Descanse en paz.