A Yildirim

Se esperaba que Saúl «Canelo» Álvarez noqueara al turco Avni Yildirim, y el presagio se cumplió cabalmente. El peleador de Jalisco encontró escasa oposición de su rival, lo derribó a la lona con una combinación de izquierda y derecha a la mandíbula en el tercer round, y Yildirim prefirió no salir a pelear el cuarto round, en la batalla estelar de la noche de este sábado 27 de febrero en el estadio de futbol americano de Los Delfines de Miami.

Álvarez retuvo de esta forma el título mundial supermedio de la WBA y el CMB, en un encuentro que causó alguna decepción entre los aficionados, porque su enemigo no peleó, no tiró golpes, y nunca demostró el por qué el Consejo Mundial de Boxeo lo ubicó como retador oficial, siendo que venía de una derrota, y tenía más de dos años no de combatir.

El triunfo del «Canelo» evidenció la pobreza de calidad que hay en la división de las 168 libras, en donde prácticamente no tiene rival. Álvarez, que viene arrasando desde peso welter a medio junior, mediano y supermediano, y hasta el cetro semipesado lo ganó, solo para renunciar a él, no ha tenido realmente rivales de peligro, y es un hecho que púgiles como «Mantequilla» Nápoles, Carlos Monzón, Marvin Hagler o Ray Leonard, así como Floyd Mayweather o Manny Pacquiao, sencillamente no existen.

El «Canelo» volvió a hacer su trabajo aniquilante de siempre, avanzando hacia su rival lanzando su certera zurda recta y remates de derecha. Hasta eso, con unos cuantos impactos se apuntó la victoria sobre un rival realmente mediocre, ante una asistencia de unos 15 mil aficionados en un local que puede albergar hasta 70 mil personas.