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De pequeño le temía; mis padres me llevaban a verlo cada lunes a las funciones. Sus rudezas siempre estremecieron al público; verlo en carteleras era garantía de un buen espectáculo. Los años transcurrieron y ese temor se convirtió en admiración; platicar con uno de mis ídolos locales es un privilegio, máxime si se trata de la leyenda de Cd. Madero: El Asesino Negro, personaje al que, a lo largo de casi 37 años, ha dado vida José Luis Gazca Razo, quien también ha hecho historia con otros nombres; precisamente sobre este tema comenta.

ASESINO NEGRO

“Mis enseñanzas las adquirí de Alejandro Montaña y mi debut fue un 13 de diciembre de 1971 en una lucha preliminar. Tenía estatura pero me faltaba físico, por lo que decidí entrenar pesas y físicoculturismo, eso me hizo aumentar masa muscular. Los triunfos empezaron a llegar y destapé a Simio I, Gargantua y Zebra Kid, esos logros me llevaron a escalar en carteleras enfrentando en mano a mano a luchadores como: Ángel Blanco, TNT, Dr. Wagner, Gran Markus, Solitario, Aníbal, Rayo de Jalisco y Tinieblas, este último andaba muy crecido, por lo que me propuse humillarlo cada vez que nos enfrentábamos, eso lo llevó a retarme por las máscaras en 1975, acepté confiado en que ganaría, pero desafortunadamente no se pudo; el pique continuó y después me rapó, aunque yo le quité su campeonato de peso completo. Cuando Andre El Gigante vino a Tampico, lo enfrenté junto a Colosseti y Canek; esa lucha, y hacer pareja con Ángel Blanco, son mi máximo orgullo”.

EL REMINGTON

“René Guajardo me vio luchar y decidió llevarme a Monterrey a participar en su División del Norte, ahí personifiqué a El Rémington; en esa época Aníbal hacía campaña en esa plaza, varias veces nos enfrentamos y lo derroté, por lo que me retó por las máscaras, en un triangular en la Monumental de Monterrey donde también participó Mazambula; éste nos ganó por lo que Aníbal y yo nos fuimos directo a la apuesta; di a conocer mi rostro un 15 de febrero de 1976. Poco después acudí al llamado del sr. Francisco Flores para luchar con los independientes, enmascarándome como Black Star; tuve unas cuantas batallas en el Palacio de los Deportes, enfrentando a Ray Mendoza y El Solitario, pero desafortunadamente por problemas extraluchísticos ya no pude continuar con el personaje”.

GRAN COLOSO

“En Tampico, seguía luchando como Asesino Negro, hasta que el periodista Mario Payan me llevo a la EMLL, donde, debido a mi físico, me enmascaré como Gran Coloso. De inmediato me topé con Mascara Año 2000, que por ese entonces despuntaba en el bando técnico; después de casi un mes de rivalidad, un 7 de diciembre de 1984 nos enfrentamos por las máscaras; esa noche caí, pero quedé con la satisfacción de estelarizar un cartel en la catedral de la lucha libre, la arena México”.

El fúnebre gladiador, se despide.

“Actualmente sigo luchando, pero en no más de un año espero retirarme, me gustaría hacerlo en un mano a mano contra Tinieblas. Mi personaje no morirá, por lo que espero un día no muy lejano debute mi júnior. Espero y se me recuerde como todo un profesional y alguien que dio todo por la lucha libre”