Sangre India, la trágica navidad de 1979

La lucha libre ha vivido su más trágica Navidad. La noche del martes 25 de diciembre de 1979, murió sobre el ring de la Arena Coliseo, Sangre India, cortándose trágicamente una brillante carrera, en plena efervescencia.

Nunca en la historia de la lucha libre, había muerto un luchador, luchando. Habían caído a consecuencia de golpes y lesiones, pero nunca el público había presenciado cómo se le escapaba la vida a un valiente. La mencionada función del local de la Lagunilla transcurría con un poco de tedio. La mayoría de los presentes resentían los estragos de la Nochebuena y no mostraban su entusiasmo habitual, tal vez por el cansancio.

Así se veía en vida. José Vicente Ramos Estrada, el feroz Sangre India, un gran prospecto para 1980, frustrado violentamente en una trágica Navidad.
Así se veía en vida. José Vicente Ramos Estrada, el feroz Sangre India, un gran prospecto para 1980, frustrado violentamente en una trágica Navidad.

¿Cómo fue?

Apenas habían subido los semifinalistas para su match. Por el lado de los rudos Sangre India y Leo López. En la esquina opuesta, César Curiel y el Vengador. La primera intervención fue de Leo contra el Vengador, gracias a su habilidad, rápidamente el tapatío se deshizo del veterano López. Y luego entró Curiel…

Ambos pidieron el relevo: entró el Vengador y lo siguió Sangre India, pero éste se negó a contender ante el encapuchado, pidiendo que siguiera en las acciones Curiel, quien aceptó el reto. Sangre India, haciendo un alarde de poderío, hizo dos derribes (japonesas) a César, quien con su velocidad contrarresto los ataques del rudo.

Vino un juego de cuerdas, en quien salió mejor librado Curiel, provocando que se fuera de espaldas el indígena, para salir del ring.

¡El momento de la tragedia!

Sangre India cayó sentado en la tarima, e inmediatamente se levantó, pegó dos palmadas en la lona, como reclamando la acción de Curiel…

Pero eso fue todo lo que pudo hacer, inmediatamente se desplomó, para no levantarse jamás. Todavía en el viaje se golpeó la cara con una de las varillas de la estructura del ring, para quedar finalmente con medio cuerpo dentro (abajo) del ring.

¡La tragedia se había producido! El golpe que se llevó en la cintura le cortó la existencia, en cosa de segundos. Y a pesar de que inmediatamente lo atendió el Dr. Reinaldo García, nada había por hacer. La muerte había atrapado totalmente en sus garras a Sangre India, para no soltarlo más. ¡Había muerto!

¡Su última entrevista!

Más adelante, encontrarán una recopilación de declaraciones, de personas que se vieron inmiscuidas en sus últimos momentos.

Antes, queremos presentarles la última entrevista que se le hizo a Sangre India, Yo mismo se la hice, aunque claro que inconscientemente, porque cuando la realicé, jamás pensé que iban a ser las últimas palabras que una publicación especializada iba a recoger.

Fue en la Pista Revolución, el sábado 22 de diciembre, Sangre India sirvió de sécond a Américo Rocca, en lucha por el campeonato mundial welter ante Lizmark…

La lucha había concluido, con un feliz resultado para los tapatíos. Después de tomar las declaraciones de Rocky y su victoria, quise aprovechar, para entrevistar a Sangre India.

Y así, estando de testigo en la plática Américo Rocca, mientras se despojaba de sus arreos de combate, le pregunté…

—¿Cómo fue 1979 para ti?

— Fue muy buen año. A pesar de que tuve un inicio malo, porque me lesioné y tuve una larga inactividad de meses, recuperé el tiempo perdido y logré destacar. Incluso hace poco dejé sin cabellera al Chamaco Ortiz en duelo de apuestas.

—¿Qué te pareció la nominación de BOX Y LUCHA, como «El Mejor Prospecto Rudo para 1980»?

— Fabuloso, es un gran estímulo para mí esa mención y tengo que justificarla. Ese trofeo para mí es algo muy valioso, es un gran compromiso que tengo que cumplir. Desde ahora te digo que en 1980 voy a llegar a ser campeón mundial medio y no me importa quién sea el campeón…

… Además para mí fue inolvidable la fiesta de coronación de la Reina de la Lucha, el 10 de diciembre, porque además de que fue allí donde me premiaron ustedes, me divertí mucho, Fue una celebración muy bonita.

Su último trofeo. Apenas el 4 de diciembre había conseguido la cabellera del Chamaco Ortiz, en la Arena Coliseo, él mismo lugar dónde murió. Una victoria lograda a ¡SANGRE! y fuego.
Su último trofeo. Apenas el 4 de diciembre había conseguido la cabellera del Chamaco Ortiz, en la Arena Coliseo, el mismo lugar donde murió. Una victoria lograda a ¡sangre! y fuego.

—¿Qué consideras que haya sido para ti lo más destacado en este año?

— Lograr identificarme con el público. Tengo imagen y creo que no me pueden confundir con nadie. Fíjate algo muy chistoso, Ricardo… al principio de mí carrera me sentía incómodo de luchar con mi verdadera personalidad. Yo siempre quise ser enmascarado, pero los promotores no me dejaron…

… Todavía a principio de año cuando me lesioné y tuve tan larga inactividad, me sentía desanimado, pensaba que cuando regresara a los cuadriláteros, la gente se olvidaría de mí; y nuevamente quise enmascararme, en la actualidad me parece una idea muy loca, porque estoy seguro que no necesito ser enmascarado para triunfar. No todas las estrellas de la lucha libre son encapuchados, al contrario, son muy contados.

—¿Quién es tu rival a vencer en la actualidad?

— Todos, porque tengo que superar a todos mis enemigos para irlos eliminando del camino hacia el estrellato, pera lo voy a lograr.

De ese modo concluyó la entrevista que dejamos para la posteridad, nada de sus planes se podrán realizar todo su entusiasmo se va con él a la tumba, una estrella que se frustra, todos coincidimos en que era un superstar en potencia, que cuajaría en 1980, el año que irónicamente nunca vio la luz.

El dictamen médico

Ahora, nos encontramos ante el Dr. Horacio Ramírez Mercado, jefe de los servicios médicos de la Comisión de Box y Lucha, del D. F.

El Dr. Horacio es un personaje muy conocido, querido y reconocido en el medio…

—¿Usted atendió a Sangre India después del accidente?

— Nunca pude atenderlo. Cuando llegó a mis manos en la enfermería de la Arena Coliseo, nada había que hacer, había llegado muerto.

El que lo atendió inmediatamente fue el Dr. Reinaldo García. Incluso el muchacho, Sangre India cayó a escasos pasos de los pies del Dr. García, quien a pesar de que lo atendió inmediatamente, nada pudo hacer. Su muerte fue instantánea.

¡Había muerto! En el piso de la Arena Coliseo, yacía Sangre India. El Dr. Reinaldo García lo atendía presuroso. Pero nada había por hacer. Su muerte aconteció aproximadamente en siete segundos.
¡Había muerto! En el piso de la Arena Coliseo, yacía Sangre India. El Dr. Reinaldo García lo atendía presuroso. Pero nada había por hacer. Su muerte aconteció aproximadamente en siete segundos.

—¿En cuánto tiempo murió y cuál es el dictamen médico?

— Fue cosa de siete u ocho segundos en que encontró la muerte, después del golpe, que es difícil precisar cuál fue el que provocó la muerte, el dictamen médico es traumatismo cérvico medular. Usando términos populares diré que fue «desnucamiento», eso fue lo que lo mató.

—¿Le practicaron la autopsia a Sangre India?

— Sí. Había que confirmar plenamente la causa de su muerte y fue lo que antes dije, no había rastros de alcohol, drogas, ni alimentos dañinos, murió a causa del golpe.

Entrevista a Curiel

En la misma capilla ardiente donde fue velado el cadáver de Sangre India, encontramos al acongojado César Curiel, que no podía reprimir un gesto de angústia, al ser el culpable directo del golpe que provocó la muerte de su rival.

—¿Cómo te sientes, César?

— Muy mal, me siento muy triste, nunca imagine que por mi culpa se iba a morir Sangre India, quien fue un estupendo compañero, y como luchador iba a ser uno de los mejores.

—¿Desde cuándo lo conocías?

— Más tristeza me da recordar ese detalle, porque prácticamente tuvimos carreras paralelas. Hace siete años lo conocí en el gimnasio de la Arena Coliseo de Guadalajara, nuestro maestro fue el Diablo Velazco, debutamos juntos, aunque no de rivales. Nuestro debut dentro de la empresa coliseina sí lo hicimos como rivales; fue en la Arena Yoli Ramírez de Guadalajara él y el Indio Vitela contra el Vengador y yo. Incluso una ocasión llegamos a luchar de pareja en Manzanillo, para enfrentarnos a Shadito Cruz y el Destino Negro; y aunque nos acoplamos a mí no me gustaron las rudezas y preferí seguir de técnico.

Pero nunca nos separamos, la prueba fue que hasta el final fuimos enemigos. Estábamos en la misma jerarquía en el programa; y creo que hubiéramos seguido subiendo juntos. No me convenía despegármele porque yo sabía que él, iba a llegar a ser una gran figura de la lucha libre.

—¿Cómo fue el accidente?

— Yo no veía nada anormal. Eran las primeras acciones del encuentro, incluso cuando lo saqué del ring, no creí que se hubiera lastimado, porque todavía se levantó. Ahí lo perdí de vista, porque inmediatamente me volteé a cuidarme de Leo, su compañero, que había entrado a las acciones.

Después se juntó la gente, lo atendió el doctor y se lo llevaron a la enfermería y el encuentro siguió sin él. Le ganamos a Leo López en dos al hilo. Cuando llegué a los vestidores, todavía nadie sabía que Sangre India había muerto. Después nos dieron la noticia que a todos nos espantó; y lógicamente en especial a mí

—¿Te queda algún complejo de culpa?

— No, en lo absoluto, porque todos estamos expuestos, siento pena y coraje que haya sido directamente conmigo el accidente, pero nada más.

¡Agonizaba! Sangre India, fue captado en exclusiva por nuestro fotógrafo, en los momentos de agonía. Nadie podía imaginar en ese momento que se le escapaba la vida angustiosamente, a causa de una trágica salida del cuadrilátero.
¡Agonizaba! Sangre India, fue captado en exclusiva por nuestro fotógrafo, en los momentos de agonía. Nadie podía imaginar en ese momento que se le escapaba la vida angustiosamente, a causa de una trágica salida del cuadrilátero.

La versión de nuestro fotógrafo

Marco Antonio Domínguez Ruiz, que logró la exclusiva del año, al fotografiar para nuestros lectores la agonía de Sangre India, bajo el ring de la Arena Coliseo, nos da su versión de los hechos…

«Por poco me cae encima en su salida Sangre India, pero alcancé a hacerme a un lado, capté perfectamente que cayó sentado, no se pegó en ningún momento en la cabeza se levantó y se fue a su esquina, pero al querer subir al ring, se agarró una pierna (la izquierda) y luego el estómago, fue cuando se cayó, se pegó en la cara y medio cuerpo (de la cintura para adelante) quedó abajo del ring ahí fue donde lo retraté, ¡agonizando! y después cuando lo atendió el doctor. Se juntó mucha gente y no pude seguir tomando fotos. La misma gente me tapaba el cuerpo de Sangre India”.

Chavo III

Ahora estamos con el joven Salvador Lutteroth III, promotor de la empresa coliseina y que estuvo presente durante los acontecimientos, teniendo que hacer frente a todo el aparato legal que trajo como consecuencia el deceso de Sangre India.

—¿Qué consecuencias trajo la muerte de Sangre India?

— Nunca en la historia de la lucha libre, se había dado el caso de que un luchador muriera, por decirlo así, propiamente sobre el ring. Es una experiencia muy dura para mí. Tuvimos que librar todo el aparato legal del Ministerio Público, las Delegaciones, el medico forense, etcétera, pero salimos bien librados.

—¿Qué tipo de prestaciones tendrán los beneficiarios de Sangre India?

— El muchacho tenía a su mamá como beneficiaría y recibirá de parte de la Empresa una cantidad igual a la póliza de seguro que tiene en el Sindicato de Luchadores. Además, nosotros estamos cubriendo todos los gastos de funerales y traslados a Guadalajara, donde será enterrado.

En el aspecto personal me da mucha pena que alguien tan joven y de tanto futuro cayera tan trágica y prematuramente. Sangre India era de los elementos que en 1980 íbamos a proyectar a grandes alturas. Seguramente hubiera cuajado el muchacho.

El doctor que lo atendió. Fue el Dr. Reinaldo García quien inmediatamente atendió a Sangre India abajo del ring de la arena Coliseo. Desafortunadamente nada había por hacer y no se hizo el milagro de revivirlo.
El doctor que lo atendió. Fue el Dr. Reinaldo García quien inmediatamente atendió a Sangre India abajo del ring de la arena Coliseo. Desafortunadamente nada había por hacer y no se hizo el milagro de revivirlo.

Su biografía contada por sus hermanos

Los hermanos de Sangre India, Gregorio y Rafael Ramos Estrada, se encontraban en el velatorio de la capital. Ellos se trasladaron, hasta la capital para recoger los restos de su querido hermano. Ellos son los que nos cuentan la biografía de quien en vida llevó el nombre de José Vicente Ramos Estrada

Pepe era un niño muy travieso. Llevó una infancia de lo más normal. Fue el octavo de once hermanos que fuimos. A partir de los 13 años se estiró mucho, pero estaba muy gordito, tanto que en son de burla y a la vez de cariño le decíamos «El Gordolfito Gelatino”.

Nuestro hermano Miguel fue quien lo convenció de que hiciera ejercicio y se lo llevaba a correr a las barrancas, allá en Guadalajara. Ah, porque Pepe (se refieren a Sangre India) nació en Numarán, Mich. un poblado a 18 kilómetros de La Piedad, allá donde se apareció por vez primera el Santo Niño de Atocha. Un tiempo vivimos en Tijuana, pero nos radicamos en definitiva en Guadalajara, incluso él se sentía tapatío como quien más.

A Pepe le gustó el ejercicio y el mismo Miguel lo convenció de que se metiera al gimnasio de la Arena Coliseo, con el Diablo Velazco, para practicar lucha libre.

Al paso de los años, el ejercicio dio buenos resultados y se forjó un buen físico. Poco después lo vimos debutando como luchador profesional. En la casa somos muy aficionados y nos daba gusto tener un luchador en la familia y mucho lo alentábamos.

Pepe iba a ser un buen luchador. Nosotros y amigos de la familia le hacíamos muchos comentarios de sus luchas, tratábamos de hacerle ver sus errores; que, si se veía lento, o muy rápido o fuera de tiempo, él aceptaba los consejos, pero nunca hacía comentarios de ninguna clase de su profesión. Nunca nos hablaba de la lucha libre y nosotros respetábamos su sentir.

Pepe sólo estudió la primaria, para dedicarse a la lucha libre. Apenas alcanzó a trabajar en una pescadería unos meses, para entrar de lleno a la lucha, fue su única profesión y él la quería mucho. Estaba muy dedicado a ella.

¡Presentimiento de madre!

Lo que son las cosas, tal vez nuestra mamá tuvo un presentimiento, porque la última vez que Pepe fue a Guadalajara, le decía que se retirara de la lucha, que estaba muy lastimado de la frente y además que se acordara de su lesión a la rodilla, que tantos meses lo tuvo inactivo. Pepe se reía nada más y no le contestaba nada. Y miren lo que pasó ahora…

Oficialmente Pepe nunca se casó. Sabíamos que vivía con una señora que se llama Olivia, con la que tiene una niña que se llama Martha Liliana y además está en espera de otra criatura, pero nunca presentó a la familia a la muchacha.

Nosotros estamos aquí en México para llevarnos el cuerpo de Pepe a Guadalajara donde tendrá su última morada en el panteón Nuevo de Guadalajara.

La familia luchística presente. Personas y personajes, amigos y conocidos. Toda la familia luchística estuvo presente en el velorio de los restos mortales de Sangre India, que por una noche estuvieron en la capital, para trasladarse posteriormente a Guadalajara, donde tiene su última morada.
La familia luchística presente. Personas y personajes, amigos y conocidos. Toda la familia luchística estuvo presente en el velorio de los restos mortales de Sangre India, que por una noche estuvieron en la capital, para trasladarse posteriormente a Guadalajara, donde tiene su última morada.

Hablan los del sindicato

A continuación, les ofrecemos las palabras de integrantes del Sindicato de Luchadores, Blue Demon, Black Shadow, Jorge Torres y su dirigente, Raúl, Chico Casasola…

—¿Qué hace en estos casos el Sindicato de Luchadores?

— Bueno, se pagan $15,000.00 por concepto de defunción. Además del Fondo de Auxilio se les otorgan a los beneficiarios —en este caso su mamá— $35,000.00 y como tuvo una muerte accidental, la póliza de seguro correspondiente, le liquida prima doble, que son $80,000.00 Los gastos de funeral y traslado del cadáver los paga el Sindicato, pero en esta ocasión los está cubriendo la empresa coliseina, lo que es indudablemente un buen gesto de su parte. Todos sentimos mucho el deceso del muchacho. Es una gran pena.

Su última noche de navidad

Sangre India, pasó muy tranquilo sus últimas horas, los festejos de Nochebuena los pasó en casa de una familia, muy aficionados a la lucha libre, dos chicas, integrantes de la familia, Lupita Zaragoza y Tere Cabrera, nos relatan lo siguiente…

Pepe estuvo con nosotros toda la noche del 24. En la casa tuvimos una reunión familiar y de amigos, varias veces Pepe estuvo con nosotros en la casa, nos tenía mucho afecto y confianza y nosotros a él. Seguido lo invitábamos a comer o cenar, tan sólo el sábado anterior, el día 22, había estado también en la casa con Américo Rocca, celebrando que éste había defendido el campeonato mundial welter en la Pista Revolución ante Lizmark…

La noche del 24 estuvo muy alegre, pero no tomó nada, apenas comió unas tostadas. Pero estuvo muy contento y activo, bailando y cantando toda la noche. La pasamos bien; él estuvo muy servicial y lo mismo nos ayudaba a preparar los bocadillos, que, a servir las bebidas, fue el cantinero toda la noche…

En la mañana del 25, no habíamos dormido, festejando la Nochebuena. Como a las nueve o nueve y medía Pepe tenía hambre nos dijo que se le antojaba la “pancita»; y se la encargamos para que almorzara, comió muy bien y estuvimos otro rato en la casa, hasta las once de la mañana en que se despidió de la familia. Le pedimos un taxi por teléfono, pero no tenían servicio en ese momento decidimos ir a la calle a buscar un taxi; él tenía sueño y quería irse a su casa a dormir…

Su última foto. Esta es la última gráfica que captamos del caído. Los buenos mueren jóvenes. Sangre India a pesar de ser rudo, era bondadoso y noble. Un gran hombre. Aquí dentro del féretro, descanse en paz un buen amigo.
Su última foto. Esta es la última gráfica que captamos del caído. Los buenos mueren jóvenes. Sangre India a pesar de ser rudo, era bondadoso y noble. Un gran hombre. Aquí dentro del féretro, descanse en paz un buen amigo.

Mis tíos le insistían que se durmiera un rato en la casa y después nos acompañara a Tepotzotlán, allá por el Estado de México, a donde íbamos a hacer un paseo, pero él dijo: «no puedo, porque a la noche tengo que luchar en la Coliseo»; pues no vaya —le decía nuestro tío— ¿o qué, lo castigan? A lo que contestó: «No, pero hay que ser responsables y yo tengo ese compromiso”.

Y miren lo que le pasó, por ser responsable y cumplidor. ¡se murió! Si se hubiera quedado con nosotros y hubiéramos ido a Tepotzotlán, todavía estuviera vivo, es increíble para nosotros que esté muerto, es como si sólo estuviera durmiendo, que en cualquier momento se levantará del cajón y con su gran y limpia sonrisa nos hiciera bromas y nos contara sus ambiciones y proyectos en la lucha libre.

Dejamos llorosas a las chicas, y damos por terminado este trabajo de recopilación especial, en gran exclusiva para nuestros lectores.

Decimos el último adiós al enjundioso Sangre India, descanse en paz José Vicente Ramos Estrada. Adiós, Pepe te damos la última despedida tus emocionales amigos. Que Dios te reciba en su santa gloria.

Así se publicó en la revista BOX Y LUCHA, enero de 1980.

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