Profesor por vocación, de la vieja escuela, alumno del “Cuyo” Hernández y forjador de una nueva generación de boxeadores, Luciano «Lucky» Romero se encuentra impartiendo clases de Box, lo cual es su pasión y lo que lo alejó en su momento de lo que pudo ser un triste desenlace para su carrera.

Durante los años en que el box dejó de trasmitirse en la televisión y la afición al rudo deporte comenzó a bajar, y un retiro anticipado de los encordados a falta de funciones constantes, Lucky Romero comenzó a beber alcohol, pero fue gracias al deporte y a la petición de amigos y conocidos que comenzó a impartir sus conocimientos, primero en un parque público y posteriormente en diferentes gimnasios pero leamos las declaraciones del profesor Romero para saber en dónde se encuentra en la actualidad.

“Yo continúo dando clases de box, ya en base a la experiencia, los conocimientos adquiridos, las cualidades. Es lo que aprendí en el gimnasio Lupita, con Arturo «El Cuyo» Hernández. Mi trayectoria ya es larga, poco más de 30 años, ya que yo boxee profesionalmente unos 20 años, más los 14 que llevo como entrenador…

“Mi motivación es que los jóvenes se activen físicamente, que tengan actitud. Ellos saben que, si quieren destacar, lo pueden lograr, solo tienen que entrenar y no estar de ociosos. Así, el día de mañana pueden incluso a estar en una pelea de campeonato mundial, alejados de las drogas, haciendo deporte…

“A mis alumnos les solicito que le pongan muchas ganas, que sean disciplinados; tiene que correr, entrenar, dormirse temprano, etcétera. Una rutina de deportista…

“Nos encontramos en el metro Merced, en el pasillo entre el metro y el mercado de las flores, ahí estoy a su disposición. Me daría mucho gusto que se nos acercara mucha gente, el boxeo es un deporte muy duro, pero tiene grandes satisfacciones, te da mucha seguridad, eleva la autoestima, activa la inteligencia y los reflejos.”

El gimnasio en donde entrenan cuenta con lo elemental para un buen aprendizaje, el profesor lo reconoce, es sencillo el espacio, pero digno para entrenar y del que seguramente saldrán grandes exponentes de los encordados.