EL 8 de mayo de 1987, la lucha libre vivió uno de sus capítulos más tristes; ese día partió a la gloria eterna un promotor que cambió y revolucionó de manera positiva el rumbo del pancracio, catapultándolo a alturas insospechadas y haciendo que las miradas de aficionados de otros continentes se posaran en las estrellas de nuestro país; su nombre, don Francisco Flores Lecuona, hombre que vio la luz primera en Puebla.


Francisco Flores trajo a México a André El Gigante.

El 29 de enero de 1975 inició una nueva era luchística, la de plata; para ese día, el sr. Flores se encargó de montar una monumental función que atrajo todas las expectativas de aquellos aficionados que buscaban un cambio, además de volver a ver a las estrellas que habían sido relegadas en otros organismos. La lucha estrella del cartel era increíble, ya que se disputaban el campeonato mundial de peso medio de la NWA, el campeón defensor Aníbal y El Rebelde, René Guajardo; la gente se volcó en las taquillas del Palacio de los Deportes para presenciar cómo un luchador que militaba en cierta empresa se presentaba en un organismo naciente apostando un cetro, desafiando a la instancia a la que pertenecía.

Esa función fue un éxito rotundo, y fue el arranque de una gran época que duró 20 años. Entre los grandes logros de Flores está el llenar el Palacio de los Deportes, el Toreo de Cuatro Caminos, a pesar de que éste tenía como inconveniente no tener techo y situarse en un lugar alejado de la capital; inclusive, se dio el lujo de presentar funciones el mismo día en ambos locales con un éxito grandioso en taquillas.

Bajo su promoción y siendo representante de un organismo de clase mundial como la UWA, promovió las clásicas guerras México-Japón. Bajo su égida cayeron infinidad de máscaras y cabelleras en duelos que parecían imposibles por su magnificencia; les brindó la oportunidad a nuevas estrellas que hasta nuestros días se han convertido en leyendas como: Canek, Los Brazos, Lobo Rubio, Los Misioneros de la Muerte, Ultraman, Blackman, etc.


Logró grandes llenos en el Palacio de los Deportes y el Toreo de Cuatro Caminos.

Mención aparte merece el enorme apoyo que el sr. Flores dio a la lucha libre femenil, además, gracias a él nos visitaron extranjeros considerados verdaderos iconos de la lucha libre internacional, por ejemplo: Hulk Hogan, André El Gigante, Inoki, Fujinami, Tiger Mask, Abdullah The Butcher, Lou Thez, Billy Robinson, Carlos Colon, y un sin fin de leyendas de categoría mundial. Bajo su promoción se hicieron las funciones de despedida de ídolos como Black Shadow y El Santo, e inclusive fue el único empresario capaz de reunir después de más de 30 años a la pareja atómica de Santo y Gory Guerrero en la función de despedida del Enmascarado de Plata; creó los relevos increíbles con final suicida, organizó infinidad de ruletas de la muerte, enfrentó a un peleador de full contact (Ape Man) contra un luchador (Ray Mendoza).


Creador de los Relevos Increíbles.

Se preocupó en verdad por el patrimonio de los luchadores brindándoles trabajo en plazas como Pachuca, Puebla, Monterrey, Guadalajara, Acapulco, Tampico (con Carlos Brujo Duarte Gómez como promotor Iocal), inclusive, en varias ocasiones la televisión japonesa vino a grabar encuentros que con el paso del tiempo se han convertido en joyas de la videoteca luchística.

Hoy, a 33 años de su muerte, lo seguimos recordando como el promotor que creó un nuevo concepto llamado Promociones Mora y que después se convirtió en Lucha Libre Internacional, como aquel que se hizo inmortal por su determinación y un trato digno a sus luchadores, pero, sobre todo, por ser el padre de la lucha libre independiente y quien tejió con hilos de plata miles de páginas de la historia de nuestro pancracio.