Llegó la tercera edición de su columna, “Desde la tercera.” arribó más temprano porque es una edición especial. Sé que este espacio es de lucha libre; sin embargo hay un notición que llenó a todos los cuadriláteros de información, y es que Floyd Mayweather Jr. se enfrentará a Manny Pacquiao. Es por ello que por única ocasión dejaré al pancracio de lado para darle paso al deporte de las orejas coliflor.

Hace algunos días se dio a conocer que Mayweather y Pacquiao pelearán en el MGM de las Vegas, Nevada, el próximo 2 de mayo. Este choque tiene a todos los aficionados al borde de la emoción debido a que estos dos púgiles se les ha señalado como los mejores libra por libra, pero no se habían podido enfrentar, primero por los egos de ambos y después por la llamada “Guerra fría” que existe entre las promotoras.

Se comenta que aquí hay de bolsa garantizada 120 millones de dolarucos para el “Money”, mientras que “Pac-Man” se estará embolsando 80 millones de los verdes. A esto hay que sumarle el pago por evento, las entradas y demás bonos que se acumulen.

Como verán es un negociazo donde promotores, boxeadores, público y demás involucrados se verán beneficiados, es decir una apuesta ganar, ganar. Muchas personas se quejan porque afirman que este pleito solo es para fines de lucro y que está mal. Claro que debe de llevar un beneficio monetario, no es malo porque el boxeo como cualquier deporte profesional es un trabajo, donde los participantes desarrollan sus actividades para tener una recompensa monetaria.

Ahora sobre que esta pelea se tenía que llevar a cabo hace tres años, que ahora ya no están en su mejor momento, tal vez tengan razón, mas no por esto deja de ser un choque que puede catalogarse como las trifulcas donde participó Mohamed Alí vs Joe Fraizer, o cuando Cassus Clay dobló a George Foreman. De ese tamaño es Manny vs Floyd.

El panorama boxístico actualmente no es muy vasto, precisamente es una razón más para sentarse a ver este duelo. Otra ventaja de que choquen el “Pretty boy” vs el “Devora mexicanos” es que el público que no es afecto a la actividad de las bofetadas comenzará a hablar que dos colosos van a verse las caras. En qué desembocará eso, fácil, futuros aficionados, y quién sabe, a lo mejor algún niño por ahí quede tan impactado que decida ponerse los guantes y en unos años ser él quien encabece estas carteleras y represente a México en la “Ciudad del juego”.

Sobre los acuerdos televisivos, en Estados Unidos Showtime y HBO transmitirán la riña simultáneamente, algo impensado, pero se va a realizar. En México es la gran duda; sin embargo lo más probable es que suceda lo mismo, porque, nuevamente nadie pierde, al contrario hay más variedad y cada empresa tiene que sacar sus mejores trapitos para atraer al público a su cadena.

Para concluir, después de tanta letra, espero que hayan notado que en verdad no hay ninguna desventaja en el Mayweather-Pacquiao, todos ganamos. Por hoy no sonó la tercera palmada, se escuchó el campanazo final. Nos vemos la próxima semana y espero sus comentarios, recuerden que así se enriquecen estos textos.