En esta oportunidad en su columna “Desde la tercera” le voy a dar espacio y por supuesto me permitiré dar mi punto de visto sobre un factor extremadamente importante dentro del pancracio, el público.

La gente que asiste a las arenas es un sector fundamental para que este deporte espectáculo pueda ser lo que hasta ahora, con sus gritos, apoyo y demás bullicio le ponen ese extra que hace tan especial al pancracio.

Por supuesto ( y no critico a nadie, hay gusto para todos) depende la arena a la que asistas es el ambiente que se percibe. Suena muy trillado, pero las personas que arriban a la arena México o Coliseo son difíciles de conquistar, el por qué, no lo sé. El domingo pasado asistí a la Liga Élite y observé que Shelton Benjamin, un ex WWE no prendió para nada a los espectadores, todo me indicó que el recinto de la doctores no se emociona con el puro nombre.

En cambio cuando he ido a los carteles de la Triple A observo que la afición es más tranquila, aplauden mucho y les encanta ver mucho espectáculo, sangre, luces, fuegos pirotécnicos y grandes nombres en la cartelera, es un mundo totalmente distinto, eso es bueno, da diversidad.

Por supuesto las arenas pequeñas no se quedan atrás, ahí la gente aprieta casi cara a cara a todos lo gladiadores, hay que tener en cuenta que el espacio geográfico es más chico, lo que permite más interacción. Pienso que ahí va una mezcla de los dos tipos de aficiones que mencioné, desde los que son más sencillos de conquistar, hasta los que son duros y no regalan su aplauso a la primera.

Lo que más me gusta de toda la gente que va a cualquier recinto donde se desarrolle el arte del catch, es que al final de la función no hay pleito, los abucheos y aplausos se quedan donde deben, arriba del ensogado. Insisto no quiero molestar a nadie, es mi punto de vista, sólo eso. Dudas, comentarios y todo lo que gusten, debajo de este texto los pueden poner y los leeré con mucho gusto, o mándenme sus sugerencias al correo gerardoescutia@boxylucha.com. Por hoy sonó la tercera palmada, hasta la otra semana.