Villano III

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8 12, 2009

Recuerdos del Villano III – 2950

By | 8/diciembre/2009|Villano III|

Satangel revivió después de la ruptura con Ángel Blanco. Hola queridos amigos. En está ocasión hablaremos del primer Ángel Blanco Jr. cuyo nombre real era Sergio Linares, él trabajo así con el permiso del Sr. José Ángel Ranchero Vargas. El Ángel Blanco Jr. laboró primero como Satangel y también luchó como Super Libre. Yo lo conocí en el mercado de la Lagunilla donde tenía un local de jugos y licuados al que asistían muchos gladiadores como Los Gemelos Diablo y Rubén Palma, fue ahí donde comenzó una amistad con la mamá de Satangel, ella nos ofreció su casa para alojarnos como huéspedes a mi y a los luchadores que les acabo de mencionar. Otra hija que tenía la Sra. Marcelina era Alicia Linares quién durante años fue amiga de Antonio Peña (QEPD) además era una porrista muy entusiasta y organizaba fiestas de fin de año en su casa. El Ángel Blanco se llevaba a entrenar a Sergio Linares porque le gustaba ver cuantas ganas le imprimía en el trabajo, después llegó el momento en que Rubén Palma y Tony Sugar se lo llevaron a luchar a Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá; Satangel iría a prueba, si gustaba se quedaba y si no lo regresarían, tal fue la aceptación del joven esteta que se quedó dos años en Centroamérica bajo la tutela del promotor Antonio Gudiel. Cuando regresó de su estadía por los países centrales, Ángel Blanco Jr. comenzó a trabajar con El Húngaro en Cuautitlán también con el Dr. Rafael Olivera y conmigo lo hizo luchando en varias plazas. […]

30 11, 2009

Recuerdos del Villanos III – 2948

By | 30/noviembre/2009|Villano III|

Rayo de Jalisco ¡Hola! queridos amigos, en está ocasión quiero recordar a un gran ídolo de las multitudes como lo fue el Sr. Maximino Linares, mejor conocido como Rayo de Jalisco, quien fue para mi un gran hombre y amigo. Yo tuve la oportunidad de conocerlo antes de que fuera mi gran rival en el ring; fue –para ser exactos- durante una gira que tuve por la costa del pacífico, los dos traíamos buenas y malas anécdotas, sobre todos por los bajos sueldos que se nos daban, ahí fue cuando me hizo la broma de bajarme las maletas, historia que ya conté en alguna ocasión por este mismo espacio. Mi buen amigo me decía con afecto “Archurro”, eso fue antes de que lo tuviera como enemigo porque después de ello, se origino una gran rivalidad. Recuerdo que en una ocasión nos enfrentamos en Pachuca, fue un mano a mano, había cinco mil pesos para el ganador; en la tercera caída me metió un tope en reversa en mi rostro, como resultado del impacto se me cayó un diente, después de eso ya no pude reponerme y perdí la lucha. La misma historia se repitió en Tulancingo, el lugar estaba abarrotado, ya que el Rayo de Jalisco era un ídolo en potencia, sin embargo me dije a mi mismo: -Aquí gano yo Pese a que fue una buena lucha, donde me esforcé al máximo, el Rayo volvió a aplicar el mismo reverso sólo que esta vez con resultados más demoledores pues me rompió la nariz; como ya me había roto un diente, procure protegerme la boca, sin embargo descuide mi cara. Una vez lo vi luchar contra mi papá y le rompió la nariz ¡con el mismo tope!, recuerdo que en esta Revista Azul sacaron fotografías impresionantes que mostraban a mi papá con un parche enorme que le cubría casi toda la cara, le tuvieron que reconstruir la nariz. Otra lucha que recuerdo es cuando le ganó a René Guajardo el campeonato mundial de peso medio de la NWA, la gente que abarroto esa ocasión la arena México celebró su triunfo hasta el cansancio, el Rayo de Jalisco definitivamente era uno de los más esperados en cada función su popularidad era indiscutible, las arenas casi explotaban cuando él subía al ring. Él era un hombre bien vestido, siempre usaba trajes muy bonitos y al sastre que se los confeccionaba le decíamos el “Figuras”, este señor también le fabricaba ropa a varios luchadores más incluyéndonos a mi papá y a mi, tenía su domicilio en la calle peralvillo y la tela que usaba era la denominada terrylane. […]

26 11, 2009

Recuerdos del Villanos III – 2947

By | 26/noviembre/2009|Villano III|

Hola queridos amigos. En esta ocasión hablaremos de un trío que hizo historia y un gran nombre en el Toreo de Cuatro Caminos, me refiero a Los Fantásticos, que lo formaron Kato Kung Lee, Kung Fu y Black Man quienes llegaron a ser campeones mundiales de tríos del coso cuatro caminero. Las mejores tercias que había en ese entonces, como Los Cadetes del Espacio (Solar, Ultraman y Súper Astro), Los Brazos (Brazo de Oro, Brazo de Plata y el Brazo), Los Misioneros de la Muerte (Negro Navarro, Signo y Texano), Los Temerarios (Black Terry, Shu el Guerrero y Lobo Rubio) y otros tríos cayeron ante la enorme calidad y contundencia de Los Fantásticos. En una ocasión fueron a luchar a San Luís Potosí y acostumbraban irse en al automóvil de alguno de los tres, lucharían en el auditorio Miguel Barragán, bajo la promoción del señor Tony Grimaldo conocido como Tauro. Tras cinco horas de viaje llegaron al auditorio Potosíno; Kung Fu les dijo a sus compañeros que él se quedaría a descansar un rato mientras empezaba la función porque había venido manejando y el trayecto había sido pesado. El auto de Ray Acosta traía los vidrios polarizados por lo que no se podía ver para el interior. Cuando Johnny Lezcano y Black Man se encontraban en el vestidor entró presuroso Kung Fu diciendo: […]

11 11, 2009

Recuerdos del Villanos III – 2946

By | 11/noviembre/2009|Villano III|

Villano III Hola queridos lectores. Recién acabo de regresar de una gira por Ciudad Juárez pero imagínense mi sorpresa al llegar a esta ciudad fronteriza cuando me entere que en la arena Ben Hur, el promotor había hecho una publicidad que me resultó bastante desagradable y sorprendente, ya que decía que me estaba retirando de la afición de Ciudad Juárez y que esa era mi última lucha, sin que yo dijera tal declaración y mucho menos diera mi autorización para tal acto. Entonces  le pregunté al promotor: -¿Porqué hizo eso?- Para jalar más gente a la arena. (respondió)-No creo que necesites de ese tipo de argucias.- replique Sin embargo al  día siguiente fui a luchar al Poliforum Juan Gabriel y era pan con lo mismo, la gente me daba las gracias por todo lo que les había brindado y que recordaban mucho aquella lucha que tuve contra Flama Roja en donde le quite la máscara, motivo por el cual me di a la tarea de desmentir los chismes que circulaban entorno a mi carrera. […]

29 10, 2009

Recuerdos del Villano III – 2944

By | 29/octubre/2009|Villano III|

Los rostros de Blue Demon y El Santo, eran en extremo difícil de conocer. Hola queridos amigos. Hoy voy a hablar de un incidente que sucedió en la arena México; en ocasiones la gente por equivocación o por malicia se mete a los vestidores donde se encuentran todos los luchadores. Como ejemplo esta la arena Coliseo de la Lagunilla en donde existe una entrada por donde se ha metido la gente a robar sus pertenencias a los luchadores, en otras arenas la situación es la misma, incluso confunden los vestidores con los baños. En una ocasión tenían un fuerte pique El Perro Aguayo y los Hermanos Dinamita. Una vez en la arena México, para combatir a Los Dinamita, invitaron a varios luchadores para que hicieran equipo. Pierroth, Gran Markus y yo. Todos apoyábamos al Perro Aguayo; inicialmente tenía un pique con Pierroth ya que en León, me había lesionado un hombro y yo llevaba como compañero a uno de los Hermanos Dinamita, de regreso venía con el hombro luxado, sin movilidad. A la siguiente semana iba de compañero del Perro Aguayo, nos enfrentábamos a Máscara Año 2000, y Universo 2000, cuando finalizó la lucha un grupo de luchadores vestidos de negro nos entró a agredir al Perro y a mi. Esos hombres de negro apoyaban incondicionalmente a los Dinamita y siempre que podían entraban a agredir a los contrarios de los Capos. Subían con gabardinas, sombreros y todos vestidos de Negro. El asunto es que después de agredirnos se metieron al vestidor y llegando se quitaron las máscaras e inmediatamente se pusieron a comentar su felonía; todos hablaban y exponían sus comentarios, pero había uno que no se quitaba la máscara y guardaba silencio; de pronto todos se le quedaron viendo y Gran Markus le dijo: […]

22 10, 2009

Recuerdos del Villano III – 2943

By | 22/octubre/2009|Villano III|

Hola queridos amigos. En esta ocasión contaré una cosa chistosa que pasó en Tijuana, Baja California. Se encontraban el Búfalo Reyes y La Furia, por esas tierras, ellos eran muy amigos aquí en la ciudad y donde quiera que se encontraban se veían con mucho gusto, yo los conocía, incluso llegué a tener un compadrazgo con el Búfalo Reyes ya que soy padrino de quince años de una de su hijas, y a La Furia lo conocí cuando entrenaba en los baños “Gloria”, él luchaba como Al Hernández en plazas como El Cortijo, después le llegó la oportunidad en la Empresa Mexicana de Lucha Libre y ahí fue donde lo enmascararon como La Furia; ambos eran muy buenos luchadores. “Esa vez habíamos comenzado una larga gira por toda la Costa del Pacífico, todo ese tour se llamaba Caballo Blanco porque llegaba uno con todo el hocico sangrando pues era mucho el trabajo y poca la paga; El viaje de trabajo nos llevó a diversos lugares como: Guadalajara, Ciudad Obregón, Guaymas, Mexicali, Tijuana y Ensenada para regresar nuevamente, a Ciudad Obregón. Había compañeros luchadores que se quedaban tres o cuatro meses de gira por allá, por lo general eran elementos que empezaban en la lucha y en esa gira se fogueaban, desde luego que había elementos de comprobada calidad que eran los que llevaban el peso fuerte del cartel”. En una de tantas semanas que estuvimos por esas tierras, se suspendió una función así que nos vimos obligados a descansar, por lo tanto El Búfalo y La furia decidieron irse a tomar unas cervezas.- -¡ Si mano, vamos!. – Lo que tu digas hermano, eso se hará.- se decían mutuamente. Llegamos a la avenida Revolución de Tijuana. Por esas calles había mucha vida nocturna. Ahora es muy peligrosa esa zona ya que hay mucha delincuencia. Se fueron a meter a un centro nocturno, ya pasados de copas se salieron de ese antro y se iban alabando uno al otro: -Yo te admiro, eres mi hermano, si alguien te hace algo te defendería como un león. […]

16 10, 2009

Recuerdos del Villano III

By | 16/octubre/2009|Villano III|

Hola queridos amigos, sean bienvenidos a este su espacio. En esta ocasión contaré una anécdota que me sucedió en Cozumel, Quintana Roo, en donde fuimos a luchar mi padre Ray Mendoza y yo contra El Solitario y Ángel Blanco, dentro de un parque de beisbol, en medio de una gira que nos llevó a: Cancún, Mérida, Cozumel y Valladolid. Recuerdo que en Cozumel fue una lucha bastante fuerte en la que Ángel Blanco terminó con una herida que le había hecho mi papá, sin embargo una semana antes las cosas fueron al revés, puesto que mi padre traía una herida en la ceja. El día de la revancha, en el paraíso caribeño, mi antecesor le estrelló una silla en la cabeza a Ángel Blanco, que le provocó una herida de cinco centímetros aproximadamente. Al término de la lucha el promotor José Luís Vallejo, que era una persona muy fina, amable y atento; nos llevaba a comer y a descansar en los mejores hoteles. En esa ocasión nos prepararon algo sabroso para comer, pero ya no llegamos a la cena porque el Ángel Blanco no dejaba de sangrar y como en esa ciudad no había comisión de lucha libre, nadie nos daba razón de donde podían darle los servicios de emergencia, hasta que lo trasladamos al hospital regional de Cozumel. Después de un rato le pregunte al doctor que estaba ahí lo que estaba pasando y me comentó que la herida era muy grande y que no podían parar la hemorragia, por lo que le di la agujeta de mi máscara y le dije: “Póngasela como si fuera una diadema y amárrele un poco fuerte hasta que vea que no bota la sangre”. Regresaron y efectivamente la sangre había dejado de brotar. “Ahora dígame como lo cosemos” me dijo el doctor , “¿coserlo? -pregunte-. No solo póngale unos vendoletes,” pero no sabían como hacerlos, motivo que obligó a sentarme y hacerlos, para después indicarle como los debía colocar, y jalar. […]

8 10, 2009

Recuerdos del Villano III – 2941

By | 8/octubre/2009|Villano III|

Hola queridos amigos, esta ocasión vamos a hablar de algo que me toco vivir junto con mis hermanos, fue una experiencia muy dura, aunque las autoridades se dieron cuenta que no éramos las personas que ellos buscaban, pasamos momentos difíciles. Les voy a platicar a detalle que fue lo que sucedió”. “En una ocasión Héctor Valero Meré, director de la revista Halcón, invitó a los tres Villanos a hacer un reportaje, ya que en ese momento no nos reuníamos totalmente ya que mis hermanos eran campeones de parejas en la arena Coliseo, habiendo derrotado al Greco y Chucho Villa, yo era campeón del Estado de México de peso ligero y campeón de parejas al lado de La Cobra, pero trabajaba en forma independiente. Ya se veía venir que en un futuro no lejano nos íbamos a reunir, lo que aun era una incógnita era si me iba a ir a la arena Coliseo o si mis hermanos el Villano I y el Villano II irían con los independientes”. “El señor Valero nos convocó en un gimnasio de las calles de Vizcaínas donde daba clases de lucha Toño Hernández “El Espectro”, quien nos recibió muy bien. “Hola, ¿Que tal, como le ha ido? Que bueno que vienen por aquí”, fueron sus palabras. Le comentamos que íbamos a tomarnos unas fotos y nos dijo: Adelante, no hay ningún problema; era un gimnasio muy bonito y bien equipado. En ese tiempo mis hermanos no utilizaban mallas, solo su trusa, zapatillas y máscara, lo único que usábamos iguales eran las chamarras. Terminamos de hacer la sesión de fotos con Fidel Rodríguez y Nicanor Aguirre, y el señor Valero nos invitó a tomar otras fotos en la calle, cosa que aun no se estilaba mucho en México”. “Nos fuimos tomando fotos por todo Paseo de la Reforma, íbamos haciendo paradas en el Ángel de la Independencia, en la Diana Cazadora hasta que llegamos a la Fuente de Petróleos. Atravesamos corriendo, porque venían muchos automóviles y nos paramos en la fuente. Empezaron a tomarnos las placas cuando se escucho un ruido de un helicóptero, volteamos hacía arriba y vimos que era de la Secretaria de Seguridad Pública; saludamos y bromeamos con el helicóptero. De pronto volteamos hacia un lado y vimos que tenían rodeado al señor Valero, varios carros de agentes judiciales y de pronto bajaron como diez granaderos y nos apuntaron con sus armas largas”. […]

8 10, 2009

Recuerdos del Villano III – 2940

By | 8/octubre/2009|Villano III|

Roberto Paz convivió con grandes de la lucha. En la foto, aparece junto a Kahoz. Sean bienvenidos amigos lectores. En esta ocasión recordaremos a un compañero que, desafortunadamente, acaba de fallecer el pasado domingo. Me refiero a Roberto Paz. Con él tuve muchas vivencias tanto deportivas como a nivel personal; en una ocasión fuimos a trabajar a Cuautitlán, Estado de México, con el señor Héctor Valero Meré, que en ese tiempo era director de la revistas HALCÓN y COMBATES DE LUCHA LIBRE, y hacía funciones de lucha en el auditorio Benito Juárez, fue ahí donde conocí a Roberto Paz. Anteriormente lo había visto en otras arenas pero ese día convivimos de diferente manera. Yo iba en la lucha estrella y al entrar al vestidor lo vi sentado, se me hizo extraño porque, generalmente, cuando uno termina de trabajar se va uno retirando para llegar temprano a su casa. Me senté para cambiarle lo arreos de lucha y le pregunté: “¿Qué haces?” “Aquí esperando, per ya me voy.” “¿Dónde dejaste tu carro?” “No traigo carro, aún no me lo compro.” Le dije: “Vámonos, te doy un aventón.” “¿Hacia donde vas?” “Al Distrito Federal.” “Bueno, por allá te dejo, nada más me dices por donde.” “Voy por la colonia Impulsora”, comentó. “Si quieres, te invito a cenar”, no comenté nada ya que lo que no quería era que gastara su dinero porque sabía que en ese tiempo ganaba poco y, modestia aparte, a los que luchábamos en las estrellas nos pagaban un poco mejor. Siguió insistiendo: “Es que yo te quiero invitar a cenar a donde tú quieras…” Total que acepté y nos fuimos a cenar por la colonia 20 de Noviembre, porque comentó Roberto, que ahí hacían unos buenos tacos de bistec y de chuleta; cenamos y al final pedí la cuenta para pagar yo porque no quería que gastara su dinero. Regresó el mesero y me dijo: “No es nada, la cuenta está pagada.” “Ya ves, Beto, te dije que no pagaras, que iba a hacerlo yo.” “No he pagado nada”, comentó. “¿Entonces quien lo hizo?” –repliqué-, al voltear hacia la caja vi a un amigo mío y resultó que el negocio era de él; se acercó y nos saludamos porque tenía un buen tiempo que no lo veía, ya que había sido compañero mío en la escuela y ahora tenía su negocio. Al final, logré el objetivo: que Roberto Paz no gastara su dinero. […]