
Es posible que la prensa haya olvidado a uno de los pioneros del pancracio que pasó a la historia en medio de una gran nube, pero que merece ocupar uno de los primeros lugares en las filas del Salón de la Fama de BOX Y LUCHA, su nombre es: Octavio Gaona.
Gaona, logró obtener muchas victorias que han sido consideradas como increíbles, pero que por ser poco publicitadas han caído al olvido, como por ejemplo cuando le ganó en forma sorpresiva a Black Guzmán coronándose de esta forma como campeón nacional de peso medio en el año de 1938. Esta victoria aunada a la que obtuvo para sacar retador a Gus Kallio, campeón mundial de peso medio de la NWA, y en la que increíblemente derrotó a Firpo Segura, que semanas antes le había arrebatado ese título nacional medio. He de advertir que Gus Kallio ya llevaba varios años con la corona que obtuvo al derrotar a Rubin Red. Pero nunca se imaginó que las cosas iban a ser diametralmente opuestas, pues la noche en que Octavio Gaona es recordada, como la noche en que inició la “era de oro” del pancracio de México.
Otra victoria que lo coloca como digno inquilino del Salón de la Fama, es cuando venció en un encuentro de máscara vs cabellera al encapuchado gladiador Murciélago dando así fin a la fantasía y terror que había causado el arrojar a la clientela toda clase de bichos venenosos, es más casi podría apostar que esa victoria es la primera en la que una cabellera derrota a una máscara.
Octavio Gaona fue el iniciador de una dinastía cuyos descendientes le dieron lustre en el siglo pasado.




Abril 2010
Marzo 2010